Diafragma / Apertura

Seguimos entendiendo como se llena nuestro vaso de agua, el sensor. Si con la velocidad controlábamos el tiempo que mantenemos abierta la entada de luz, con el diafragma podemos reducir o aumentar la cantidad de luz, es decir, el caudal del agua que caía en el vaso.

El grifo es el diafragma, podemos hacer que entre una gran cantidad de luz abriéndolo o muy poca cerrándolo.

El diafragma se encuentra en el objetivo, no en el cuerpo de la cámara. Está formada por unas láminas que cierran el paso de la luz.

Al igual que la velocidad, el paso de luz también se controla en pasos de luz. Es la unidad en la se mide todo, flash, iso… así que debemos empezar a acostumbrarnos. Cada paso supone doblar o disminuir a la mitad la luz.

En el diafragma junto con el obturador son las dos principales formas de controlar la luz que nos entra en el sensor.

Así como el obturador puede afectar a la imagen la apertura o cierre del diafragma también tiene su repercusión en la toma. Concretamente afecta a lo que se denomina profundidad de campo.

Aquí abordaremos parcialmente uno de los aspectos básicos de una fotografía, el enfoque. Es decir que una imagen sea nítida.

Al hacer una fotografía debemos enfocar al sujeto principal. Si se trata de un retrato y la cara del sujeto no está nítida, la fotografía resultante será un fiasco. Pues el diafragma afecta al enfoque dependiendo su apertura.

Concretamente afecta a la cantidad espacio que aparece enfocado. A ello se le denomina profundidad de campo. Exactamente es la distancia respecto al punto de enfoque en la que la toma sigue enfocada. Sabemos además que la distancia posterior al punto de enfoque es el doble que la delantera.

Es decir, que si para una apertura por ejemplo de f4 tenemos una profundidad de campo de 6 metros, si tomamos como referencia el sujeto enfocado, por delante tendremos 2 metro con enfoque y por detrás el doble, 4 metros.

Debes estar pensando, que vale, pero no acabo de pillar la relación con el diafragma, pues ahí va. Cuanto más cerrado, más profundidad de campo obtendremos y por el contrario, cuanto más abierto menos.

Si queremos desenfocar el fondo en un retrato abriremos el diafragma. Si por el contrario lo que queremos es retratar a toda la familia en la boda de nuestra prima, pues cerraremos diafragma.

Pero recordar que al cerrar diafragma estáis quitando luz al sensor de forma considerable de manera que habrá que jugar con la velocidad para obtener una buena exposición.

Un detalle que  veces se tiene poco en cuenta. La profundidad de campo no solo viene dada por la apertura del diafragma. La distancia focal del objetivo es tanto o más importante. Un tele a una gran apertura desenfocará mucho más que un angular.

¿Cómo se controla el diafragma con la cámara? A través del dial secundario o mediante el dial principal pulsando a la vez algún botón. Si sólo tenéis un dial deberéis mirar el manual de la cámara. En la pantalla de la cámara tendréis un valor al lado de la velocidad que va acompañado de una F. Esa es la apretura del diafragma.

No todo iba a ser fácil, el valor de la apertura del diafragma viene dado por una fórmula física, no es un valor arbitrario, de manera que las aperturas más grandes son los valores F más pequeños u por el contrario, un valor F alto es un diafragma más cerrado. Y para acabarlo de liar no es una numeración secuencial.

En pasos los diafragmas tienen los siguientes valores: F1.4 – F2 – F2.8 – F4 – F5.6 – F8 – F11 – F16 – F22
Si os fijáis, en pasos enteros, el siguiente valor del diafragma es el doble que el anterior. Las cámaras actuales lo regulan en tercios de paso.

Cuando miremos un objetivo veremos que no todos tienen los mismos valores máximos y mínimos de apertura, de hecho uno de los factores a tener muy en cuenta cuando compramos un objetivo nuevo es el valor de apertura máximo, siendo más caros los de aperturas mayores.

Ahora que sabemos como regular la luz que incide en el sensor mediante la velocidad y el diafragma, sólo nos falta el tercer factor en juego, la sensibilidad ISO o lo que es lo mismo, cuanto forzamos al sensor para que sea más sensible a la luz.

Empezando a entender como usar el modo M

Una cosa que siempre me ha disgustado de cómo empezar a aprender el uso de una cámara de fotos es, el como funciona. Es decir, nos metemos a aprender que es el obturador, diafragma, iso y a menudo se nos escapa que son conceptos que se escapan a la comprensión inicial de quien está a la escucha. Le he dado alguna que otra vuelta de tuerca a ver si conseguía algo, pero cuando se usa ese esquema es por algo. Y es que es lógico que se tengan que enseñar las herramientas antes de entender del todo como interactuan.

En estos primeros conceptos intentaré exponer lo que significa disparar en manual y como tenemos que hacerlo para luego en posteriores entradas ir detallando los pasos. Espero que sea de utilidad este enfoque.

La cámara en los modos automáticos y escenas preestablecidas hacen los pasos que vamos a seguir de forma programada. Esta forma no es ideal, tiene sus errores, en muchas ocasiones decimos al realizar una toma que no es lo que queríamos obtener. Para ello hemos de entender como funciona nuestra cámara y como usar sus herramientas.

Hemos de tener claro que una cámara sólo capta la luz, no es un artilugio mágico que crea imágenes a partir de la nada. Capta la luz que entra por el objetivo y que atrapa con el sensor. De manera que dependiendo de la cantidad que entre, tendremos un resultado u otro.

Como norma, para hacer una toma correctamente necesitaremos una cantidad en concreto de luz, a la que denominaremos exposición correcta.
Si nos hemos quedado cortos, estará subexpuesta, oscura y si nos hemos excedido, sobreexpuesta o quemada, es decir,  blanca.

Pero no hay que asustarse, la cámara nos brinda una herramienta muy útil para indicarnos si vamos por buen camino. El expositómetro. Más adelante hablaremos con más detalle sobre él, de momento hemos de saber que el expositómetro nos indica mediante una escala de -3 a 3 los pasos de luz que tenemos actualmente en relación a la exposición correcta. Este dato suele estar en la parte inferior del visor.

¿Un paso de luz? Llamamos subir o bajar un paso de luz doblar o reducir a la mitad la cantidad de luz que dejamos pasar. Es la medida que usaremos para cuantificar la luz. No hablaremos de cantidades de luz sino cantidades relativas a la exposición correcta. Por ejemplo, nos ha salido subexpuesta porque estamos dos pasos por debajo de la exposición correcta.

Cuando regulemos la Iso, el obturador o el diafragma lo haremos en pasos o tercios de paso, que es como lo hacen las cámaras modernas. Y de ese modo podremos ir controlando la luz que recibe el sensor y llegar a conseguir la imágen correctamente.

Dicho esto, deberemos controlar la luz que incide en el sensor hasta que nuestro expositómetro nos indique cero para tener una exposición correcta.

Más adelante veremos que eso no es estrictamente cierto y aprenderemos a mejorar esa exposición con la ayuda de diferentes formas de medir la luz y con la ayuda del histograma, pero primero aprendamos que es la Iso, obturador y diafragma.

De ellos no solo depende la cantidad de luz que entre, sino que además definen el tipo de fotografía que obtendremos, congelada, movida, enfocando o no los fondos, etc…